Acogimiento especializado, la realidad

La realidad de un acogimiento especializado

Acogimiento especializado. Sinceramente este es el post más difícil que jamás haya podido escribir. No solo les cuento una parcela íntima de mi vida, sino que también hablo de un doloroso proceso para mí y mi familia.

El acogimiento especializado.

Escribo para contar una realidad existente que estoy convencida de que no solo me afecta a mí, sino a muchas más familias españolas.

Para todxs aquellxs que no lo sepan, soy mamá de acogida de una niña de acogimiento especializado. Una niña encantadora y preciosa que ha tenido una vida muy difícil.

Su vida ha estado marcada por una infancia muy dura por diferentes cuestiones. La más preocupante es que una de las circunstancias más complejas viene derivada por el propio sistema.

La realidad de un acogimiento especializado

Un sistema que ha realizado un maltrato institucional con la niña, pasándola de acogimiento en acogimiento. De familia en familia aun sabiendo que no eran las personas ni las circunstancias adecuadas debido a sus propios informes de “NO IDONEIDAD”.

Pero parece que cuando las familias “fallan” a su parecer, son errores casi imperdonables y te citan con urgencia para confrontarte.

Las familias que se sumergen en esta aventura entienden que no va a ser fácil, y que sus vidas cambiarán por completo. Familias que entienden el proceso y su misión de ayudar a un niño o niña que necesita de su amor, protección y dedicación.

Familias que se entregan en cuerpo y alma para mejorar una vida, pero lo que no saben que el sistema no se lo va a poner nada fácil.

Los padres y madres de acogida debemos pasar una larga lista de exigencias. Estas van desde test psicológicos, visitas domiciliarias, cursos de formación entre otras muchas.

Unas exigencias que si la mayoría de los padres y madres biológicos tuvieran que pasar, no creo que la pasaran. Igualmente continúan siendo buenos padres y madres y le dan el amor que esos niños y niñas necesitan.

La realidad de un acogimiento especializado

Mi acogimiento es de la modalidad especializado.

Para aquellas personas que no estén familiarizados con estos términos, quiere decir que por mi formación y profesión soy una madre especializada. Puedo cubrir ciertas dificultades que mi hija tiene y quizás otro perfil de padres y madres no podrían trabajar de manera más específica con ella.

Esta tarea implica elaborar informes bimensuales, y trabajar objetivos y planes educativos con “mi enana” ¡Vamos, que soy mamá y educadora social en una!

Pero esto no lo digo como queja, ya que para mí es un honor y sabía exactamente dónde me metía al comenzar esta andadura.

Una de las exigencias que piden y valoran a la hora de realizar un acogimiento son las condiciones económicas. Entiendo que es un requisito indispensable que se han de analizar, pero tengo ciertas discrepancias al respecto.

Actualmente mantengo reuniones continuas con los diferentes recursos de protección a la infancia. Reuniones que se organizan en horario laboral “de funcionarios”

¿Qué empresario mantendría a una empleada que de los cinco días de la semana, deberá faltar tres días debido a este tipo de situaciones? Actualmente es totalmente incompatible.

Una de las grandes diferencias entre el acogimiento y la adopción, es que la familia de acogida solo posee la guarda del menor. Los organismos públicos encargados mantienen la tutela.

La realidad de un acogimiento especializado

Este hecho dificulta la normalización de los menores en una vida “normal”.

Cada menor que pertenece a la red está supeditado a las decisiones de los organismos públicos. Decisiones que se toman en despachos. Unas decisiones de funcionarios que tras sus mesas de despachos fríos con informes en las manos juegan a “hacer lo correcto” para cada menor.

Todo esto interfiere en que los más pequeños estén amarrados hasta su mayoría de edad en cada una de las decisiones de su vida, que asistan a una serie de profesionales de todo tipo e incluso enfrentarse a situaciones estresantes judiciales.

Es evidente que actualmente estos son los procedimientos por los que los menores de la red se tienen que enfrentar. Quizás soy optimista y desearía que las cosas funcionaran de otra manera. Lo que hoy es una obligación, en algún momento las cosas pudieran hacerse de una manera menos dudosa y perjudicial para nuestros enanos y enanas.

Estoy totalmente de acuerdo con el programa de acogimiento. Entiendo que los organismos han de velar por las condiciones de los menores, pero mi duda surge cuando no entiendo el ¿cómo se hace?

Y hasta donde pueden intervenir en sus vidas personas que ni tan siquiera conocen a los menores.

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Acogimiento Especializado

Limitarse a tomar decisiones muy personales para las vidas de cada uno de los niños y niñas que están supeditados a la red de protección.

Actualmente este es el sistema que tenemos. Esto no quiere decir que sea el ideal, y evidentemente se podría mejorar inmensurablemente realizando ciertos cambios en los procedimientos y recursos.

El punto primordial para un mejor funcionamiento sería una mayor inversión en todos los Servicios Sociales relacionados con los menores y las familias.

Sin entrar en cuestiones políticas, este apartado tan necesario en nuestra sociedad es el más perjudicado. Cada vez que se realizan las partidas presupuestarias y los mayores recortes.

Esto supone mantener los organismos con “servicios mínimos” con una bajada de calidad asombrosa.

Otra propuesta es tener un personal más y mejor cualificado. Me asusta que cada familia deba pasar una lista interminable de requisitos personales. Económicos, propiedades, y lo más importante, actitudes y aptitudes casi modélicas, pero cada profesional que juega a ser Dios desde su mesa de despacho tan solo necesite tener una carrera universitaria.

Por suerte no se puede incluir a todxs lxs profesionales en un mismo saco, ya que afortunadamente he encontrado muy buenos profesionales.

La realidad de un acogimiento especializado
Expedientes de Acogida

Tras varios años de experiencia profesional me he topado con despachos atiborrados de expedientes que decoran las mesas de los funcionarios. Me duele que la vida de nuestro futuro se limite a un expediente.

Ningún menor ha escogido vivir esa situación, ya que han llegado hasta ahí por culpa de los adultos. Aun así, siguen siendo adultos, totalmente ajenos a sus vidas los que toman decisiones tan personales como si deben o no hacer la primera comunión como un mero ejemplo entre otros.

La realidad de un acogimiento especializado

Decisiones tan personales que no se deben tomar tras leer un expediente. Si no escuchando al menor y a su familia que está día a día con ellos.

Ni yo ni nadie hemos elegido la familia que nos ha tocado. Algunxs podemos decir que somos muy afortunadxs por nuestra familia y nuestra infancia, pero desgraciadamente no todo el mundo tiene la misma fortuna.

Nosotrxs como adultos somos los responsables de garantizar y velar el bienestar de los más peques, pero no de cualquier manera.

Sé a ciencia cierta debido a mi profesión, que actualmente los centros de menores están completamente desbordados. Millones de niños y niñas deseando el calor de un hogar, deseando que una familia del tipo que sea abra las puertas de su casa y les brinde la seguridad y el amor que un niñx necesita

Y sabiendo todo esto me surgen una infinidad de preguntas;

  • ¿Realmente es un trabajo efectivo de protección a la infancia?
  • ¿Cuáles son las prioridades REALES?
  • ¿El procedimiento es el adecuado?
  • ¿La interminable lista de exigencias hacia las familias es necesaria?
  • ¿los organismos públicos encargados de la protección de la infancia mantienen los recursos materiales y profesionales necesarios para la demanda actual?
  • ¿Se podría hacer de otra manera más eficaz y menos dañino para los menores?

Cuando comencé esta andadura pensaba que estaba brindando mi ayuda a alguien que lo necesitaba. Hoy sé que esta experiencia es la que me ha ayudado a mí.

Una vivencia de amor incondicional que me ha enseñado a ver el mundo a través de otra mirada y enriquecer mis días y ser mejor persona.

Si estas interesadx en ser papá o mamá de acogida te animo a ello. Te invito a que vivas una de las experiencias más increíbles que podrás experimentar. Pero a la vez te digo que deberás estar preparadx para lidiar no solo con unas historias de vida muy duras y todo lo que ello conlleva.

También con luchar contra un sistema parco de sensibilidad, profesionales y buenos y eficaces recursos.

Con todos estos contratiempos y otros muchos más sigo pensando cada mañana cuando me levanto que he tomado la decisión que más feliz me hace tanto a mí como a mi familia.

Mucha gente pequeña, en lugares pequeños haciendo cosas pequeñas pueden cambiar el mundo (Eduardo Galeano).

Acogimiento Especializado

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