Enseñando respeto e igualdad de género

Enseñando respeto. El otro día estando en el parque con mis hijos escuché una frase de la boca de otro papá que me dejó perpleja: –No llores que eso es cosa de niñas y tú eres un niño!.

Automáticamente, al escuchar aquello dirigí mi mirada para ver lo que había sucedido e intentar entender como una persona joven, de unos 30 y pico de años, podía decirle eso a su hijo mientras lo recogía del suelo tras una caída.

Enseñando respeto a nuestros hijos

Por desgracia están a la orden de día cada vez más casos de violencia contra las mujeres. Hombres que matan a mujeres, que las violan, que les pegan y humillan hasta el punto de degradadarlas como personas. A veces verbal y a veces físicamente.

¿En qué momento la personalidad puede cambiar tanto para convertirse en algo tan monstruoso? ¿Cuándo ese niño truncó su camino y empezó a ver a las mujeres como algo distinto? ¿ Que tipo de valores se le inculcaron?

Enseñando respeto

Para erradicar la violencia de género es imprescindible comenzar por educar a los niños desde pequeños en el respeto hacia los demás.

Visto lo visto yo desde luego como madre de una niña, siento verdadero terror ante su futuro, su adolescencia y el proceso de adaptación a esa etapa tan dura para padres e hijos. Pero, también siento tristeza porque siendo realista por ser mujer no vaya a tener las mismas oportunidades ni vivir las mismas situaciones.

Me parece muy lamentable que en el que vivimos, todavía no nos hayamos dado cuenta de que todos somos iguales, todos somos personas. ¿Por qué las mujeres somos menos? El sexo débil, las que siempre encontramos limitaciones en la vida, las que tenemos que luchar todavía más que los hombres para conseguir lo mismo que ellos.

Enseñando respeto

Básicamente todo el problema radica en una sola palabra: Respeto

El respeto es la base fundamental para una convivencia sana y pacífica entre los miembros de una sociedad.

La falta de respeto es propia de las personas desconsideradas y egoístas, insensibles en alto grado al entorno social.

Con todo esto quiero hacer una reflexión conjunta acerca de lo que podemos hacer los padres al respecto.
¿Podemos hacer algo los padres en la educación de valores de nuestros hijos? Sí, está claro que los niños, nuestros hijos imitan todo lo que ven a su alrededor. Nosotros somos su espejo, donde ellos se miran y construyen su mundo.

¿Cómo podemos empezar?

  • Desmontando las “etiquetas” destructivas y sexistas como la que escuche por parte de ese padre u otras parecidas como: “Cada día lo haces peor”, “todos son iguales”, “mujer tenía que ser”, “me avergüenzo de ti”, “eres un desastre”, etc. Este leguaje negativo provoca verdaderos estragos en la formación de una persona bloqueando su seguridad, aumentando la culpabilidad y destruyendo su autoestima.
  • Los estereotipos donde más se fomentan es en el hogar. ¿Habéis pensado alguna vez cosas como quién cocina o lava la ropa en casa?, ¿quién cambia las bombillas?, etc. Debemos tratar de compartir los distintos papeles e intercambiar nuestros roles.
    Mamá y papá son iguales: ambos se ocupan de la familia, de las tareas de casa, de los problemas en el hogar. Los dos tienen el mismo papel importante en el día a día.
  • Nuestros hijos son importantes, pero no son los únicos: es importante que los niños aprendan que el mundo no gira a su alrededor. Los niños de hoy en día creen que sus padres somos sus mayordomos. Debemos enseñarles a que no podemos resolver todos sus problemas sin que ellos tengan siquiera que esforzarse. No tienen derecho a exigir que los demás estén a su servicio, pues ese modelo es probable que lo repitan en el futuro.
  • Entender el significado de machismo y desigualdad, incluidos padres, madres e hijos: Las personas somos diferentes físicamente por nuestro género, pero, somos iguales y con los mismos derechos como personas. Una muestra de que en la pareja ninguno de los dos es más que el otro y ninguno puede mandar sobre el otro, les convendría mucho a nuestros hijos para reforzar esos valores.

Valores y empatía.

  • Empatía: imprescindible hoy en día. No hagas nunca a nadie lo que no quieras que te hagan a ti. Fácil de entender y por lo visto difícil de llevar a la práctica para los niños de hoy en día que tienden aislarse tras las pantallas del móvil, carentes de sentimientos.
  • La más importante de todas: Que no se callen ante las injusticias: ni cuando tienen que ver con ellos directamente, ni cuando ellos son simples testigos. A veces también somos culpables de saber y no actuar. De callar o mirar para otro lado. todos sabemos como cunden los vídeos en YouTube de niños que graban a otros compañeros cuando suceden abusos, palizas, discriminación, etc.
Enseñando respeto

“Educar en la igualdad y el respeto es educar contra la violencia” (Benjamin Franklin)

Debemos educarles para hacer de ellos personas respetuosas y cariñosas, para que no acaben siendo quienes no queremos que sean.
Hasta los seis o siete años de edad los niños poseen una moral denominada “heterónoma”. Es decir, que su motivación para hacer las cosas de una manera u otra es responder como papá y mamá desearían:

Lo que dicen los padres son “verdades absolutas”.

Conforme se hacen mayores van comprendiendo mejor por qué es importante actuar de cierta forma y no de otras. Pero, los niños se guían por lo que ven en casa, especialmente hasta los doce años.

De ahí la tremenda importancia de educar a los niños a través del ejemplo para desarrollar una educación cívica. Así que como siempre, hay que  predicar con el ejemplo.

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Algo hacemos mal cuando existen tantas víctimas de género.

Yo no quiero que mis hijos sean abusadores ni víctimas de abusos. Por eso escribo para que tomemos todos conciencia. No sé a vosotros, pero a mí el escuchar aquella frase de aquel padre me removió internamente. Hasta el punto de querer ponerme las pilas muy en serio con mis hijos.

Por supuesto, soy consciente de que mis hijos acabaran teniendo su propia personalidad y vida propia. Pero, creo que en mi función como madre esta el enseñarles el respeto la humildad y la igualdad por igual con todas la personas.

Como podéis ver, si podemos hacer algo para educar con respeto e igualdad a nuestros hijos.
Existen juegos, libros o documentos audiovisuales que pueden ayudarnos. Enseñar de forma sencilla y entretenida a los más jóvenes estos valores tan necesarios para conseguir un mundo completamente igualitario.

la violencia de género también se encuentra solapada, en nuestras mentes adultas y la de nuestros familiares, en nuestro vocabulario y en nuestro comportamiento.

Cambiemos las cosas empezando por nosotros mismos.

Con este post seguramente no conseguiremos cambiar el mundo de un día para otro. Pero, sí podemos poner nuestro granito de arena y hacer con todos ellos una gran suma. En definitiva, podemos hacer mucho por intentar transmitir a nuestros hijos esos ideales. Conseguir la igualdad de género y el respeto que todos nosotros necesitamos.

¡Porque ellos sí que van a poder cambiar el mundo!

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