Síndrome de Padres helicóptero, Descubre si lo tienes

Síndrome padres helicópteros

Padres helicóptero. Para los que desconocéis este término, básicamente y sin querer etiquetar a ningún padre, se trata de padres sobreprotectores que sobrevuelan a menos de un metro de sus hijos en cualquier circunstancia sin dejarles espacio personal, ni criterio para resolver cualquier acontecimiento.


Haciendo caso omiso al desarrollo de destrezas emocionales tan importantes como la autonomía.

La hiper paternidad ejercida de este modo, o sobreprotección infantil es del todo contraproducente para cualquier niño. Imagino que no se hace con mala intención pero termina por crear hijos tiranos, niños impacientes, dependientes, porque, los padres se lo dan todo hecho.

Esto llega a ser perjudicial para el niño ya que no pude experimentar de manera normal la frustración. Ya que todo lo obtiene de manera fácil de parte de papá y mama.

Seguramente conocéis alguno personalmente o incluso vosotros mismos os estáis planteando si sois este perfil de “mal padre

¿Como saber si somos padres helicóptero?

Los hijos de los padres sobreprotectores o helicópteros, son tratados como seres indefensos incapaces de resolver el menor problema. Niños sobreprotegidos incapaces de hacer nada por si mismos.

Todo esto comienza desde muy temprana edad cuando ya siendo bebes apenas se les permite jugar y experimentar con la arena del parque.


El problema llega con el tiempo, cuando estos niños se les crea una total dependencia hacia los padres. Dificultando su propio desarrollo normal, haciéndolos blancos fáciles para el “bullying” escolar.

¿Crees tener el síndrome de padres helicóptero?

“Vivimos en una sociedad cada vez más competitiva, que cada día exige más a nuestros hijos: más conocimientos, habilidades, mejores resultados… Y, al final, esta mayor exigencia es asumida por los padres y no siempre bien trasladada a nuestros hijos.

Queremos que lleguen a su futuro con la mochila lo más llena posible y tratando de eliminar cualquier obstáculo, error personal o intelectual que se interponga en su camino”. y ahí es dónde justo nos equivocamos con nuestra sobreprotección infantil.

Por favor, menos etiquetas, menos presionar y más disfrutar de esa etapa tan maravillosa llamada infancia que no se vuelve a repetir.

A mi personalmente me ocurrió algo con un ” padre helicóptero“.

El parque infantil es publico y por supuesto yo no soy quién para decir quién va y quién no. Pero, tampoco me parece justo tener que abandonar el ” supuesto rin” porque existen niños sobre protegidos por parte de padres que no permiten que sus hijos lidien con sus propios problemas de niños. Que si el juguete es mío, que si no comparto, que si yo voy antes en el tobogán… Son claros ejemplos a que todos nos suenan.

Nosotros como adultos debemos saber diferenciar e intentar no siempre salir a la carrera en defensa de nuestros hijos a la mínima de cambio.

En este caso en concreto, escuché a mi hijo como gritaba un sonoro:

-¡ Nooooo, que nooooo!.

Lo primero que pensé, era que se trataba de un altercado sin importancia con otro niño como los que ya he mencionado antes. Pero, al girarme, prestar atención y dirigir mis ojos hacia él, mi cara fue de completo asombro.

Un padre helicóptero forcejeaba con mi hijo intentando arrancarle algo a la fuerza de su diminuta mano de 3 años. Mientras el hijo de este padre lloraba histericamente a su lado.

Me acerque a ver que ocurría, mientras mi hijo me miraba con cara de asombro pero sin abrir la mano.

  • -¿Que está ocurriendo aquí? -Pregunté antes de actuar y meter la pata, aún molestando me profundamente la actitud del adulto hacia mi hijo.
  • -¡Es que tu hijo le ha quitado una piedra al mío!
  • -¿Disculpa?… Fue mi respuesta dando un golpe seco sobre su brazo para que soltará a mi hijo. Me parece que piedras hay muchas en el parque y tu eres un adulto, así que suelta a mi hijo inmediatamente. Le recrimine como una verdadera madre leona. (Pero es que me pareció un abuso de superioridad y fuerza)
  • Es que mi hijo está llorando porque el tuyo se la ha quitado
  • ¡Ahhh! -¿y para que tu hijo no lloré por una piedra, tiene que llorar el mío a manos de un adulto desconocido, que intenta imponer su fuerza bruta para conseguir lo que quiere su hijo y así contentarle?

Por supuesto la discusión fue a más y le pedí se fuera del parque o llamaba a la policía.

Este, me parece un claro ejemplo sobre lo que sería un padre sobreprotector, helicóptero que no permite solucionar los acontecimientos a su hijo ni dejarle autonomía.

¿Que ejemplo le está dando a su hijo?

  1. Hijo, yo te soluciono todo aunque sea a la fuerza.
  2. Tú no llores por perder tu piedra, que solo es tuya y que nadie te la puede quitar o coger del suelo en este caso.
  3. Hijo, todo lo que quieras si o si se te concede sin esfuerzo, empatía o comprensión.

No es la primera vez que sucede algo parecido en el parque con esta familia, ya han tenido más problemas con otros papas por tonterías así.

Incluso un día llegaron a justificar que su hijo tenía el día “pegón” porque le había salido una llaga en el pie y todo aquel que se le cruzará por el camino debía sentir su molestia en su propia piel a modo de golpe o cogiendo a otros niños por el cuello.

El justo punto medio

No creo sea una conducta justificada. Todos los padres intentamos hacerlo lo mejor que podemos, pero algunos en el afán de proteger a nuestros hijos nos pasamos de rosca, convirtiendo a estos en niños malcriados que creen son merecedores de todo porque sí y pisoteando a los demás. Se convierten en hijos tiranos.


Sin duda alguna todos queremos que nada malo le pase a nuestro hijo, pero el facilitarle por completo las cosas lo hará dependiente.


Entienden que son mejores padres si actuan así.
Les ofrecen una imagen del mundo poco real.

Este tipo de padres autoritarios, sin darse cuenta, en lugar de preparar a los hijos para el camino, eliminan todas las dificultades de este. Van allanando su camino para que pasen por la vida sin traumas ni frustraciones, cosa ilógica ya que la vida no está exenta de todo esto.
Sufren miedo. Miedo al futuro, a qué no sepan hacer las cosas (tal y como nosotros lo haríamos), miedo a que se equivoquenv.

¿Educamos entre algodones?

Los padres debemos ser aquellos capaces de orientar, de fomentar en nuestro hijo la toma de sus decisiones, para que el día de mañana sean adultos seguros de sí mismos, con autoestima y capacidad de decisión.

¿Somos mal padre por ser padres helicóptero?

Algunos ejemplos de sobre protección.

Hacer nosotros sus deberes o actividades escolares.

Darles de comer, vestirles y no permitirles pensar por ellos mismos.

Contestar por ellos.

No permitir hagan salidas extra escolares o colonias “por si ocurre algo”, considerando que todo es una situación de potencial peligro.

No permitir se aburran, tengan tiempo libre y que aprendan a organizarse su tiempo de forma autónoma.

Decirles a todo que sí, para que no sufran.

No permitir que ayuden en las tareas domésticas, haciéndoles creer somos sus mayordomos.

En definitiva, no permitir sean en el futuro seres auto suficientes con criterio.

Convertirnos en su guardaespaldas.

Démosle al mundo seres íntegros y capaces de afrontar la vida y no niños sobreprotegidos y tiranos.
Los niños necesitan aprender a protegerse para no hacerse daño, ya que sus padres no siempre estarán a su lado para protegerles a medida que van haciéndose mayores.

¿Y tú sufres el síndrome de padres helicóptero?

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