Y de repente, eres una mamá con ojeras

No podíamos comenzar con este blog sin tocar la primera y básica norma en la que todas nos sentimos identificadas.

El 95% de las mujeres olvidamos nuestro aspecto físico en el momento de convertirse en afanosas madres.

Ciertamente se trata de un gran reto. Especialmente en madres primerizas. Su tiempo más que limitado entre toma y toma o el cambio de pañal es nefasto para el acicalamiento.

– O duermo o me ducho! Pero a todo no llego.

Os suena esta frase mental, observando vuestra imagen descuida en el espejo,¿Verdad?

¿Quién tiene tiempo para cuidarse a sí misma cuando hay que cuidar a otros?

Con el paso del tiempo, nuestros adorados hijos se convierten en seres más autónomos y capaces de hacer cosas por ellos mismos, permitiendo con esto ganar algo de tiempo y espacio. Aún así a veces resulta insuficiente y transcurren los días como si fueras una autómata.

Las madres necesitamos días de 46 horas como mínimo y aún así, a veces serían insuficientes para llevar todas nuestras tareas a cabo.

Cuando llega la noche es posible que repases tu día y que te des cuenta de que no has hecho nada para cuidarte, para estar bien contigo misma, otra vez transformando esta situación en un bucle constante.

Esto puede causarte frustración y malestar.

  • “No tengo tiempo”
  • “Me faltan horas en el día”
  • “No me da la vida”
  • “No llego a nada y además vivo angustiada …”

¿Os suenan de algo algunas de estas expresiones? Yo las oigo a menudo: a mis amigas, a mis compañeras, a mis familiares… y sí, a mi misma.

Me encanta el maquillaje y los “outfits” de rabiosa actualidad como a la que más, pero mis ojeras forman parte de mí y creo no hay corrector de ojeras en el mercado que las disimule. ( Señores fabricantes de cosméticos, aprovecho mi enunciado para prestarme como testeadora para las oportunas pruebas, en las sombras azuladas que viven permanentes bajo mis párpados..)

En definitiva, teniendo o no, ojeras deberíamos a comenzar por nosotras mismas y cambiar nuestra situación.

Necesitas cuidarte para estar bien emocionalmente y por eso, es necesario que te centres en lo que necesitas para estar bien emocional y físicamente, y después, buscar un momento para poder disfrutar de eso que anhelas. ¿ Pero,….cuando?

Solemos decirnos “me encantaría cuidarme y hacer más deporte”, “ojalá viese más a mis amigas”, “me gustaría volver a leer”, “quiero dedicar más tiempo a mi familia”… y sin embargo, no siempre lo conseguimos.

¿Qué nos lo impide?  ¿Qué barreras existen para llevar a cabo las metas y objetivos que queremos conseguir?

Existen factores importantes externos como en los casos de familias con situaciones familiares complicadas y demandantes, trabajos absorbentes en los que apenas tienes tiempo para ir al baño.

El hecho de no tener ayuda por parte de familiares o recursos económicos inexistentes para poder pedir ayuda o delegar, conlleva también más dificultad a la situación…

Los factores internos los conocemos de sobras, pero vamos a darles un breve repaso:

  • Nuestras propias limitaciones.
  • Nuestra creencia de que somos imprescindibles y nadie más sabe hacerlo tan bien como tú misma.
  • Sentimientos contradictorios a la hora de sentirnos “malas madres” por anteponer necesidades propias a nuestros hijos.
  • Miedo a ser criticada,
  • Falta de asertividad para decir no y no sentirme culpable por decirlo.
  • Falta de autocuidado por estereotipos sociales, qué dirá la sociedad, familia, otras mujeres si me ven.
  • Falta de motivación personal con nuestros objetivos.

Si tu vida tiene forma de una lista interminable de tareas: Echa el freno amiga.

Debes cambiar eso. Si solo tienes que hacer tareas y más tareas irás tan rápido en la vida que no te dará tiempo a saborear el segundo que vives ahora.

La multitarea es posible en las mujeres, pero también es una opción y no tienes la obligación de estar todo el tiempo en activo.

Busca tiempo de desconexión, tiempo para ti. Pararse y cuestionarse es bueno.

Pregúntate: “¿Qué necesito YO para estar bien?”. ¿Qué me hace feliz y que cosas necesito para sentirme así?

Cuando te estás cuidando a ti, también estás cuidando a cada persona que vive a tu lado. Si te sientes bien, estarás bien y podrás transmitir amor hacia tus hijos o hacia tu pareja. Ellos te necesitan feliz y para eso, tendrás que cuidarte también a ti misma.

Roba 10 minutos a tu reloj y en lugar de recoger lápices o juguetes del suelo, coge tu maquillaje y hazte un peinado bonito. No importa si no vas a salir de casa, hazlo por sentirte bien contigo misma. Verás como la imagen que proyectas en el espejo y hacía los demás va a cambiar.

Piensa en cómo es tu estilo de vida y busca soluciones que te hagan sentir bien. No te sientas condicionada por los pensamientos negativos de los demás. ¿Necesitas hacer deporte? Busca la forma de hacerlo aunque sea en casa o por la mañana 20 minutos. ¿Quieres tener tiempo para cuidar tu bienestar emocional?

Apúntate a clases de meditación o medita en casa. Hay muchas opciones, y tú eres quién decide.

Ánimo en esta nueva forma de gestionar tu tiempo.

De momento te has tomado un bonito tiempo, leyendo este artículo para ti, y ese ya es un gran paso, para comenzar.

Un saludo mamás ojerosas

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